Consecuencias de la Resistencia a la Acción de la Insulina

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Resistencia a la insulina

¨La resistencia insulínica (RI) es una alteración observada en diabetes mellitus tipo 2 (DMNID) y obesidad, definida como la menor respuesta de los tejidos al estímulo insulínico, en especial del músculo esquelético...
La insulina produce efectos metabólicos a nivel muscular, adiposo y hepático. Al respecto, la alteración de su acción tisular no necesariamente ocurrirá de manera simultánea, siendo posible que en primer lugar se afecte la sensibilidad del tejido adiposo, pudiendo ser ésta una de las causas de la mayor liberación de ácidos grasos al plasma.¨ (1)

El aumento de la liberación de ácidos grasos libres a partir del tejido adiposo disminuye la captación de glucosa dependiente de insulina en el músculo esquelético. Este mecanismo inhibidor involucra una disminución de la actividad de la fosfoinositol 3-quinasa [PI-3K] (enzima perteneciente a la cascada de señalización intracelular de la insulina) debido a la fosforilación en residuos de Serina y no Tirosina de el IRS-1 (sustrato receptor de insulina 1) por parte de la proteína quinasa dependiente de calcio (PKC), la desfosforilación anómala del fosfatidilinositol 3,4,5 trifosfato(PIP3) en fosfatidilinositol 2,4 bifostato por parte de la fosfatidilinositol 3,4,5-trifosfatasa 3-fosfatas y la desfosforilación de los residuos de fosfotirosina del receptor de insulina por parte de las Tirosina fosfatasas IB. Estudios recientes indican que en la obesidad las células adiposas secretan en exceso varias proteínas, péptidos y citocinas que afectan las vías de señalización intracelular de la insulina. Por ejemplo los adipocitos producen el factor de necrosis tumoral alfa1(TNF-α), una citosina que disminuye la captación de glucosa por las células musculares vecinas de los adipocitos. La leptina, otro producto de los adipocitos, disminuye el apetito y aumenta la utilización de los ácidos grasos como fuente de energía. En la obesidad la producción de leptina y su concentración plasmática aumentan de manera directamente proporcional a la masa de tejido adiposo, lo que debería de producir sensación de saciedad y aumentar el metabolismo energético. Sin embargo aparece resistencia a la leptina, lo que lleva a la acumulación intracelular de triglicéridos y a la disminución de la captación de glucosa dependiente de insulina en el músculo estriado y en el hígado. Los adipocitos secretan también la adiponectina, una proteína que sensibiliza varias células a las acciones de la insulina.
En personas con síndrome metabólico la concentración plasmática de la adiponectina diminuye de manera proporcional a la masa de tejido adiposo, peso corporal y cantidad de tejido adiposo. La reducción de la producción de adiponectina por los adipocitos es asociada a la resistencia a la insulina.
La disminución de la sensibilidad para insulina de las células musculares y hepáticas produce un aumento ligero de la glucemia, lo que aumenta la secreción de insulina y hace que la tolerancia a la glucosa se mantenga normal por varios años. Sin embargo, la hiperinsulinemia acentúa la resistencia a la insulina mediante la regulación a la baja de los receptores insulinicos y la desensibilización de sus vías de señalización intracelular.
A nivel hepático, el aumento del aporte de ácidos grasos a través de la vena porta, estimula el proceso de gluconeogenesis y la síntesis de triglicéridos (lipogenesis), disminuyendo la extracción de insulina por los hepatocitos. Se genera resistencia hepática a la insulina, que es más importante para la aparición del síndrome metabólico que la resistencia muscular a la insulina previamente descrita.
Las consecuencias más características que presentan las personas que desarrollan resistencia a la insulina son las siguientes patologías:

1. Dislipidemia

En personas obesas, el aumento de la concentración plasmatica de los ácidos grasos libres hace que aumente la producción hepática de lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL). Se produce un intercambio de los triglicéridos fijados a VLDL con el colesterol fijado a los HDL (lipoproteínas de alta densidad) y LDL (lipoproteínas de baja densidad). Como consecuencia, disminuyen los niveles plasmáticos de la combinación HDL-colesterol y aumentan los niveles de VLDL combinados con el colesterol y de LDL repletos de colesterol.


http://www.nutricion.cr/index.php?page=shop.browse&category_id=17&option=com_virtuemart&Itemid=1
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IMAGEN 1: Representación esquemática que demuestra como las dislipidemias pueden ser principales factoresde riesgo cardíaco



2. Diabetes de tipo II

La obesidad visceral representa un riesgo mayor para la aparición de diabetes de tipo 2. La resistencia a la insulina que acompaña la obesidad propicia el desarrollo de la hiperglucemia aumentando la producción hepática de glucosa (gluconeogenesis) y disminuyendo la captación de glucosa por las células musculares y hepáticas. Inicialmente, la resistencia a la insulina genera una hiperinsulinemia normoglucemica. Después de algunos años las células beta pancreáticas se descompensan, la producción de insulina disminuye y aparece hiperglucemia. El mecanismo de descompensación de las células beta pancreáticas consiste probablemente en la acumulación a su interior de los triglicéridos (lipotoxicidad) y/o de amilina.



http://sintomadiabetes.blogspot.com/2011/01/sintomas-diabetes-tipo-2.html
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IMAGEN 2: Síntomas generales de la Diabetes Tipo 2

3. Hipertensión arterial
La hiperinsulinemia crónica genera un aumento del tono de la inervación simpática y vasoconstricción; lo que genera hipertensión arterial. Es importante mencionar, sin embargo que el efecto directo de la insulina sobre las 2 arteriolas es el de vasodilatación a través de la liberación de oxido nítrico a partir del endotelio vascular. Es muy posible que la hipertonía simpática asociada a la hiperinsulinemia crónica anule el efecto vasodilatador directo de la insulina. Otras consecuencias de la resistencia a la insulina que pueden general hipertensión arterial son: la retención de sodio y agua a nivel renal, el engrosamiento de la capa de músculo liso arteriolar y la activación del sistema renina-aniotensina-aldosterona.

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Referencias Bibliográficas:
1. Revista Médica de Chile. Obesidad y ácidos grasos en la etiología de la resistencia insulínica. [Articulo online]. v.128 n.12 Santiago dic. 2000 [Citado 2012, Mayo 30].
Disponible en: http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-98872000001200008

2. Best& Taylor. Bases fisiológicas de la práctica médica.14a Edición. Metabolismo Lipídico. [Citado 2012, Mayo 22].
Disponible en: http://books.google.co.ve/books?id=dTFeuRRZoy0C&pg=PA768&dqos%20hepatico%20adiposo%20y%20muscular.

3. Hernández M., Sastre A. Tratado de Nutrición. Insulinorresistencia. [Citado 2012, Mayo 20].
Disponible en: http://books.google.co.ve/books?id=SQLNJOsZCIwC&pg=PA958&dq=influencia+de+la+insulina+en+el+tejido+muscular